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La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo, pero cuando se vuelve crónica puede afectar nuestra calidad de vida. Aprende a identificar sus síntomas y técnicas para regularla.

La respiración diafragmática y el mindfulness son herramientas poderosas. No se trata de eliminar la ansiedad, sino de aprender a navegarla sin que nos paralice.

La ansiedad se conceptualiza desde la psicología clínica y la psiquiatría como una respuesta anticipatoria a una amenaza futura, a diferencia del miedo, que es una respuesta emocional a una amenaza inminente. Esta respuesta se manifiesta a través de un sistema multidimensional complejo que abarca alteraciones fisiológicas, cognitivas y conductuales (Craske et al., 2017).

A continuación, se detallan los síntomas característicos divididos por sus tres componentes principales:

Síntomas Fisiológicos (Hiperactivación Autonómica)

La sintomatología física de la ansiedad está mediada principalmente por la hiperactivación del sistema nervioso simpático. Entre los síntomas más reportados en la literatura científica se incluyen (Bandelow et al., 2017):

  • Cardiovasculares: Taquicardia, palpitaciones y elevación de la presión arterial.

  • Respiratorios: Sensación de ahogo, disnea y opresión torácica.

  • Neuromusculares: Tensión muscular sostenida, temblores, parestesias (sensación de hormigueo) y cefaleas tensionales.

  • Gastrointestinales: Molestias abdominales, náuseas, alteraciones del tránsito intestinal y sequedad bucal.

  • Neurovegetativos generales: Sudoración excesiva (hiperhidrosis), mareos, inestabilidad y fatiga crónica.

Síntomas Cognitivos

Las alteraciones cognitivas son fundamentales para el mantenimiento de los trastornos de ansiedad, destacando los sesgos en el procesamiento de la información. Estos incluyen (American Psychiatric Association, 2022; Craske et al., 2017):

  • Preocupación patológica (Worry): Aprensión ansiosa excesiva, persistente y difícil de controlar sobre eventos futuros.

  • Sesgos atencionales: Hipervigilancia dirigida selectivamente hacia estímulos percibidos como amenazantes en el entorno.

  • Distorsiones cognitivas: Predominancia de pensamientos catastróficos, sobreestimación de la probabilidad de peligro y subestimación de los propios recursos de afrontamiento.

  • Alteraciones ejecutivas: Dificultades de concentración, problemas de memoria de trabajo y sensación de tener la "mente en blanco".

  • Desrealización y despersonalización: En episodios de ansiedad elevada (como ataques de pánico), sensación de irrealidad o de estar separado de uno mismo.

Síntomas Conductuales

A nivel motor y conductual, los síntomas operan frecuentemente como mecanismos de refuerzo negativo que perpetúan la condición clínica. Los más destacados son (American Psychiatric Association, 2022):

  • Evitación activa: Respuestas dirigidas a prevenir el encuentro con estímulos, lugares o situaciones temidas.

  • Conductas de escape: Abandono abrupto de la situación ansiógena una vez que se ha iniciado la respuesta de ansiedad.

  • Conductas de seguridad (Safety behaviors): Acciones encubiertas o manifiestas que el paciente realiza para "prevenir" la catástrofe temida (ej. llevar ansiolíticos siempre encima, evitar el contacto visual).

  • Inquietud psicomotriz: Dificultad para permanecer quieto, necesidad constante de movimiento o deambulación.


Referencias


Alejandro Rodríguez Fdez

Psicólogo Sanitario Colegiado M-39254